El almacenamiento de metilcelulosa (MC) requiere medidas adecuadas en función de su estado físico (polvo o solución) y escenario de aplicación (industrial, farmacéutica, alimentaria, etc.).
Almacenamiento sellado: Debido a su ligera higroscopicidad, la metilcelulosa debe almacenarse en un recipiente hermético para evitar la absorción de humedad y la formación de grumos.
Condiciones ambientales: Almacenar en un lugar fresco, seco y bien-ventilado, evitando la luz solar directa y las altas temperaturas.
Mantener alejado del fuego y agentes oxidantes: como sólido inflamable (categoría de almacenamiento 11), debe mantenerse alejado de llamas abiertas, fuentes de calor y agentes oxidantes fuertes (como ácido nítrico, ácido perclórico, lejía, etc.).
Recomendaciones de embalaje: Algunos proveedores recomiendan utilizar sacos de arpillera o bolsas tejidas forradas con bolsas de plástico para mejorar la protección contra la humedad.






